lunes, diciembre 24, 2007

Navidad, tradición y fiebre del lunes por la noche

Una tradición de 2 mil años no se borra así por así.
Por eso cada 24 de diciembrea, en todo el mundo cristiano se celebran las Navidades, que comprenden las fiestas de Año Nuevo y Reyes Magos.
En la República Dominicana, las cosas no pasan diferentes.
Miles de personas abarrotan las paradas de autobuses en busca de llegar a sus lugares de orígen para pasarla con sus familiares.
El sabroso Cerdo asado, el Pavo Horneado, la Telera, una sabrosa ensaladas y uno que otro trato de de alcohol tienen que ver con las fiestas de la Navidad.
Lo del nacimiento del Niño Jesús cuenta pero sólo para recordar.
a eso agreguémosle el luminoso Arbol que adorna todas las vías y residencias de cualquier ciudad.
Los políticos en su afán por caer bien a todos, y más cuando se acercan las elecciones presidenciales reparten todo cuando pueden.
En busca del favor del votanten en las próximas elecciones ningún candidato se queda para dar.
Canastas, lechones, pollos, dinero.En fin todo lo que está a manos para que los más pobres se sientan mejor que mal.
En esta ocasión especial por el paso de dos Tormentas, Noel y Olga, muchos dominicanos annhelan estar en sus casas.
El gobierno a tratado de ayudar pero no da para todos.
En fin estamos en Navidad,las celebraciones abarcan a todos,de tal manera que las fiestas han comenzado lo que de seguro traerá alegría entre los dominicanos.
La bonanzas económica con el crecimiento macroeconómico, sin dudas ayuda a que circule más dinero aunque algunoa afirman que también la microeconomía debe crecer para que el dinero corra más.
Aún así, estamos en Navidades por lo que la felicidad debe servir para todos.

1 comentario:

D. Reyes dijo...

Celebrar la Navidad es una linda tradición. Pero a veces resulta muy triste. No se puede disfrutar cuando se piensa en los que sufren y carecen tantas cosas. Es una pena que hayan comcercializado tanto esta época que mas bien beneficia a los comerciantes. No es tiempo para hacer tantos gastos innecesarios. Hay que dejar la vanidad a un lado. Disfrutemos esta fiesta con los seres queridos y en armonía.