martes, enero 12, 2010

Afán de lucro

Todos lo hemos llegado a pensar pero salida de los labios de un empresario de la categoría de Don Pepín Corripio la palabra "afán de lucro" ya nos queda pequeña.
Es exactamente el afán de lucro lo que a llevado a nuestra sociedad a estar en los lugares en que se encuentro en cuanto a la violencia de todo género.
No existe un día en que no se denuncie o descubra un escándalo de violencia, muerte, corrupción o comportamiento fuera de tono en este país.
Se atribuía a los sectores más desposeídos social y económicamente el accionar violatorio de las leyes por tanto siempre se a dicho que las cárceles no son para los ricos.
Ahora es todo lo contrario, las cárceles son para todos, ricos, pobres, banqueros, ahorrantes, nacionales, extranjeros y todo aquel que entienda que nada vale para nada, las leyes y justicia menos.
Desde varios años que nos insertamos en los medios de comunicación sólo para leer informaciones sobre violencia.
Ni el Estado y sus estructuras escapan a esta podredumbre.
Los cuerpos armados están a la orden del día dentro de la línea de la delincuencia.
Desde Belisario Peguero de quien se dice que tuvo que enganchar a ese cuerpo a una gran cantidad de delincuentes dizque para acabar con la violencia de su tiempo la Policía a sido vinculada a actos reñidos con la ley.
Hasta ahora de eso se habla, pero ya no es sólo la Policía, también la Marina, Aviación o Ejército y hasta los organismos de inteligencia no escapan a los delincuentes que penetran a esas instituciones en busca de actuaciones protegidas.
Todo esto tiene una raíz el afán de lucro.
Ya nadie quiere ser pobre, dominicanos, haitianos o de donde fuere que viven en este país muchos de ellos presumen de violar la ley con tal de acumular fortuna.
Muchos sectores de la clase política, militar, policial y otros grupos sociales y económicos no respetan los estamentos judiciales, muchos miembros de la justicia y ministerio público también se ven envueltos en actos reñidos con las buenas costumbres.
Y entonces hacia donde vamos?.
Por eso no se sorprendan de las palabras de una persona de la categoría de Pepín Corripio.
Afán de lucro, ni las iglesias se salvan de esta malvada situación que nos envuelve que parece no tener solución por el momento porque todas lo organismos parecen estar rodeados de mucha gente que no entiende que las leyes se respetan.
La violencia nos arropa de una manera tan rápida que no tenemos tiempo de salir de un hecho violento cuando ocurre otro.
Así no se puede.

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