viernes, noviembre 13, 2009

Ver para creer

Ni tanto, pero ver para creer.
En esta frase se puede traducir en lo que se ha convertido el sistema de justicia dominicano.
Decenas de personas detenidas en cárceles sin posibilidades de salir debido a que regularmente no tienen ni para pagar un abogado es el pan diario de las cárceles.
De otro lado los más buscados, los acusados de narcotráfico salen con facilidad de dichas cárceles gracias a interpretaciones del Código Procesal Penal, mientras que consumidores de drogas apresados se pudren detrás de las rejas.
Los cuestionamientos están a la orden del día tanto a sectores de las Fuerzas Armadas, así como de la Policía.
La Sociedad está tan hastiada de la corrupción proveniente de los sectores judiciales y ministerio público que el caso Sobeidad y su esposa en huida hace que el Presidente Leonel Fernández intervenga en la situación.
Se quiere poner cura cuando la enfermedad está matando pero veamos lo que pasa.
Esto se parece más a un operativo de los que estamos tan acostumbrados a una verdadera intención de poner coto a la anómala situación de corruptela judicial en todos sus niveles.
Un Ministerio Público pálido.
Un Ministerio público que no se queja de las abusivas redadas aunque están contra el Código Procesal Penal.
Este ministerio público que desde hace años se permite cualquier cosa menos defender a la sociedad.
Ya la gota reboza el vaso y el Poder Ejecutivo tiene que intervenir para frenar la vergüenza que afecta al sistema judicial.
Elementos acusados de narcotráfico y otros crímenes sociales hasta con diez expedientes andan en las calles realizando fechorías.
Quién para esto?.

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