Històricamente realizar elecciones en el paìs, resulta un trauma innecesario.
Los que hemos tenido la oportunidad de ser particìpes independientes de procesos eleccionarios en paìses democràticos nos llevamos la ingrata impresiòn de que en la Repùblica Dominicana montar un proceso electoral alterna los nervios hasta a los menores.
No parece este proceso ser parte del juego democràtico.
Los sectores en pugna en cada elecciones entienden que el fantasma del fraude està a la vuelta de la esquina, sin esto ser verdad.
Se alteran las situaciones.
Esto ha llegado tan lejos que en cada proceso electoral presidencial se pide injerencia extanjeras, como si los dominicanos no tuvieramos en capacidad de montar siquiera unas elecciones.
Realmente eso es una verguenza.
Hay que recordar lo que pasò durante el proceso electoral del 2004,cuando el Pleno de la Junta Central Electoral fue sustituìdo por un Obispo de la Iglesia Catòlica.
Hast ahì se ha llegado.
En esta ocasiòn no estamos lejos de un trauma innecesario cuando la oposiciòn polìtica tiene miedo de todo.
No estamos en Zimbabwe.Oh què.
Yo creo que debemos mantener la calma.
No podemos estar hablando de fraudes en cada proceso electoral, sin que se tengan pruebas.
El problema es que aquì la gente de no se acostumbra a perder. Y lo digo por todos.
En cualquier situaciòn, no importa la instituciòn que sea el que pierde alega fraude.
En este estado de nervios se suma tambièn gran parte del paìs.
Porque el problema es que todos llevamos entonces.
En esta ocasiòn creo que hay que mantener la calma y dejar que el proceso vaya caminando.
No podemos creer que se va a acabar el mundo porque haya elecciones.
Tanto oposicion como gobierno, en este proceso electoral deben manejarse a travès de sus voceros, pero gente que no promueva el caos y la incredulidad electoral.
Deben entender que mientras màs restan credibilidad al proceso, màs dinero se gasta pero ademàs menos realidad le dan a los trabajos de los jueces de la Junta que bien merecen el respeto de todos aquellos partidos polìticos que los recomendaron para que hoy puedan organizar elecciones.
1 comentario:
Necedad de Marino.
El sabe como Trujillo elegia presidentes historicos, y como Balaguer tuvo que aceptar reducir su mandato ante un fraude evidente, comprobado y azqueroso en 1994.
No seas necio, analiza seriamente las cosas y defiende tu candidato com propiedad,
Octavio Rivera
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